domingo, 9 de noviembre de 2025

Sermón La Dedicación de la Basílica del Salvador


Sermón
R. P. Carlos Dos Santos


Sermón
S. E. R. Pío Espina Leupold


Lección

En aquellos días : Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de Dios, compuesta como novia engalanada para su esposo. Y oí una voz grande que venía del trono, y decía : He aquí el tabernáculo de Dios entre los hombres, y el Señor morará con ellos. Y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios, habitando en ellos, será su Dios y Dios enjugará de sus ojos todas las lágrimas; y no habrá ya muerte, ni llanto, ni alar do, ni dolor alguno, porque las cosas de antes son pasadas. Y dijo El que estaba sentado en el trono: He aquí que renuevo todas las cosas.

Apocalipsis del Apóstol San Juan, XXI, 2-5

 


Evangelio

En aquel tiempo : Habiendo Jesús entrado en Jericó, andaba por la ciudad. Y he aquí que un hombre, llamado Zaqueo, jefe de los publicanos y rico, ansiaba conocer a Jesús de vista; y no pudiendo a causa del gentío, por ser de pequeña estatura, se adelantó corriendo, y subióse a un sicómoro para verle, porque había de pasar por allí. Y en llegando Jesús al lugar, alzando los ojos, le vió, y díjole : « Zaqueo, baja corriendo, porque conviene que me hospede hoy en tu casa.» Él bajó presuroso, y le recibió gozoso. Todos al ver esto, murmuraban diciendo que se hospedaba en casa de un hombre de mala vida. Mas Zaqueo, puesto en presencia del Señor, le dijo: Señor, desde ahora doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si en algo he defraudado a alguien, le devuelvo cuatro veces más. Jesús le respondió: «Éste ha sido día de salvación para esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán. Porque el hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que había perecido.

San Lucas, XVIII, 23-35

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