El Retiro - Mater Dei
Si en este blog, se hubieren deslizado proposiciones o frases poco conformes a la Fe Católica, las reprobamos, y nos sometemos en todo al Magisterio de la Iglesia y de sus Romanos Pontífices, jefes venerados del rebaño del Señor.
sábado, 15 de agosto de 2026
Dom Gueranger: La Asunción de la Santísima Virgen María
Fiesta de San Joaquín, Confesor y Padre de la Santísima Virgen María
SAN JOAQUÍN,
CONFESOR Y PADRE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Año Litúrgico
Dom Próspero Gueranger
HISTORIA DE LA FIESTA
Los Griegos celebran la fiesta de San Joaquín al día siguiente de la Natividad de María. Los Maronitas la fijaron para el día siguiente de la Presentación, en noviembre; los Armenios, en el martes después de la Octava de la Asunción de la Madre de píos. Entre los latinos, que la admitieron más tarde, hubo división en un principio acerca de su celebración, que tenía lugar entre el día siguiente de la Octava de la Natividad, 16 de septiembre, y el día que sigue a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen, 9 de diciembre. El Oriente y el Occidente, honrando al padre, estuvieron de acuerdo en acercarle a su ilustre hija.
Hacia el año 1510 determinó Julio II que San Joaquín ocupase un lugar en el calendario romano con rito doble-mayor; recordando los vínculos de aquella familia en la que tan admirablemente se armonizan el orden de la naturaleza y el de la gracia, fijó su fiesta para el 20 de marzo, día siguiente a la de San José.
Se diría que el glorioso patriarca debió continuar después de su muerte, a través del Calendario litúrgico, las peregrinaciones de los primeros padres del pueblo hebreo, cuyas buenas costumbres reprodujo en su noble vida. Apenas hablan transcurrido cincuenta años después del pontificado de Julio II, la crítica de entonces ensombreció su historia e hizo desaparecer su nombre del Breviario romano. En 1622 volvió a incluirle Gregorio XV con rito doble, y desde entonces se ha celebrado siempre su fiesta. De tal modo creció la devoción al padre de María, que se formularon peticiones para que su fiesta figurase entre las solemnidades de precepto, como ya figuraba la de su esposa Santa Ana. Con el fin de satisfacer a la devoción popular sin aumentar por eso el número de días festivos, Clemente XII (1738) trasladó la fiesta de San Joaquín al domingo siguiente a la Asunción de su hija la Santísima Virgen; a la vez la devolvía el grado de doble-mayor.
LOS PADRES DE MARÍA
Los pormenores que poseemos sobre los padres de María proceden de un apócrifo, el Protoevangelio de Santiago, el cual nos ha dado sus nombres: Joaquín, que significa, “Preparación del Señor”, y Ana, que vale tanto como “Gracia.”
Una tradición constante los considera como abundantemente dotados de bienes de fortuna. Su riqueza consistía sobre todo en rebaños, como los de los primeros patriarcas. Cierto, por otra parte, que hacían el más noble uso de ella, siempre prontos a prestar su ayuda al que la solicitaba, y dando siempre el doble en las ofrendas que debían a Dios.
Los Padres de la Iglesia, y sobre todo los Padres griegos, no se cansan de celebrar las virtudes y santidad de Joaquín y de Ana. “Con vuestra vida purísima y muy santa, les dice San Juan Damasceno, formasteis la joya de la virginidad, a aquella que sería virgen antes del parto, en el parto y después del parto, la única que siempre guardaría virginidad así en el cuerpo como en el alma”. “Joaquín era un hombre justo, a quien su gran mérito colocaba no sólo por encima de toda falta, sino también de toda sospecha y de todo reproche”. “Era renombrado por su santidad y su justicia, notable por su nobleza y sus riquezas, piadosamente fiel a la oblación de los sacrificios, solícito de agradar a Dios en todo, hombre de deseos según el Espíritu Santo. Tenía por esposa una piadosa mujer llamada Ana, que fué su fiel ayuda en el ejercicio perseverante de las virtudes y en sus oraciones diarias a Dios”. En una palabra, “María tanto es superior a todos los hijos de los hombres, cuanto Joaquín y Ana sobresalen en perfección por encima de todos los que son padres”.
EL DECRETO DE LEÓN XIII
El Papa León XIII resumió todos estos elogios en el decreto con que elevaba el rito de esta fiesta. Citando la Sagrada Escritura, que enseña que hay que alabar a los que han nacido de una ascendencia gloriosa, concluye “que se debe honrar con una veneración especialísima a San Joaquín y a Santa Ana, ya que, por haber engendrado a la Inmaculada Virgen Madre de Dios, son más gloriosos que todos los demás. Se os conoce por vuestro fruto, les dice el Damasceno: habéis dado al mundo una hija superior a los Ángeles y ahora su reina… Ahora bien, habiendo dispuesto la misericordia divina que, en nuestros luctuosos tiempos, los honores tributados a la Bienaventurada Virgen María y su culto tomasen incremento en consonancia con las necesidades crecientes del pueblo cristiano, se precisaba que este esplendor y esta nueva gloria de que se encuentra rodeada su bienaventurada hija, redundase en sus afortunados padres. ¡Quiera Dios que, por el culto así amplificado, sienta cada vez más eficaz la Iglesia su poderosa intercesión”!
viernes, 14 de agosto de 2026
Boletín Dominical 16 de agosto
domingo, 9 de agosto de 2026
Sermón Domingo XI después de Pentecostés
Sermón
S. E. R. Pío Espina Leupold
Sermón
R. P. Lucio César Simbrón
Lección
Hermanos: Os recuerdo el Evangelio que ya os prediqué, el que ya recibisteis, y en el cual permanecéis, y por el cual os salvaréis, si retenéis la palabra que os prediqué, y no creéis en vano. Porque os enseñé, en primer lugar, lo que yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras: y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, según las Escrituras: y que fue visto por Cefas y después de él, por los Once. Después fue visto por más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven todavía, otros, en cambio, ya murieron. Después fue visto por Santiago, después por todos los Apóstoles: y, al último de todos, como a un abortivo, se apareció también a mí. Porque yo soy el mínimo de los Apóstoles, que no soy digno de ser llamado Apóstol, pues perseguí a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido vana en mí.
I Corintios XV, 1-10
En aquel tiempo, saliendo Jesús de los límites de Tiro, fue, por Sidón, al mar de Galilea, por medio de los confines de la Decápolis. Y le presentaron un sordomudo, y le rogaron que le impusiera las manos. Y, tomándole aparte de la turba, metió sus dedos en las orejas de él: y, escupiendo, tocó su lengua: y, mirando al cielo, suspiró, y díjole: Ephphetha, que significa: ¡Abríos! Y al punto se abrieron sus oídos, y se soltó el nudo de su lengua, y habló bien. Y les ordenó que no lo dijeran a nadie. Pero cuanto más se lo prohibió El, más lo divulgaron ellos: y tanto más se admiraron, diciendo: Todo lo ha hecho bien: ha hecho oír a los sordos y hablar a los mudos.San Marcos VII, 31-37
sábado, 8 de agosto de 2026
Dom Gueranger Domingo XI después de Pentecostés
DOMINGO XI DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Este Domingo, el undécimo de San Mateo, recibe el nombre entre los Griegos de la parábola del rey que hizo rendir cuentas a sus servidores[1]. En Occidente se le llama Domingo del Sordomudo desde que el Evangelio del Fariseo y del Publicano se trasladó al Domingo anterior. La Misa actual conserva aún, como será fácil comprobar, más de un recuerdo de la antigua disposición.
En los años en que la Pascua se aproxima lo más cerca posible al 21 de Marzo, la lectura de los libros de los Reyes se prosigue hasta esta semana, que nunca llega a pasarla. En el Oficio de la noche son tema de las primeras lecciones: la enfermedad de Ezequías y la curación milagrosa obtenida por las oraciones del santo rey[2].
MISA
El sabio y piadoso Abad Ruperto, escribiendo antes del cambio verificado en el orden de las lecturas evangélicas, explica en estos términos la elección del Introito del día hecha por la Iglesia "El publicano en el Evangelio se acusa y dice: Soy indigno de elevar los ojos al cielo. Pablo en la Epístola le imita diciendo: Soy el menor de los apóstoles, que ni merezco ser llamado apóstol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios. Así pues, como esta humildad que se nos presenta como ejemplo, es la guardiana de la unión entre los servidores de Dios, haciendo que el uno no se levante contra el otro[3]; del mismo modo es muy natural que se cante al principio el Introito, en el cual habla del Dios que hace que habiten los hombres en su casa con un solo espíritu"[4].
INTROITO
Dios está en su lugar santo: Dios nos hace habitar unánimes en su casa: El mismo dará vigor y fortaleza a su pueblo. — Salmo: Levántese Dios, y disípense sus enemigos: y huyan de su presencia los que Le odian. V. Gloria al Padre.







